Cuando las fierecillas a las que dedico mis horas de trabajo, me dejan un rato de tranquilidad, me asomo a las ventanas de los periódicos para intentar informarme de lo que ocurre en este maltrecho mundo. Suelo mirar más o menos todo, pero me gustan sobre todo las secciones de Ciencia, Cultura y Salud. Siempre hay algo que despierta mi interés, pero hoy no ha sido una, si no el conjunto de tres noticias en la misma página, el que ha llamado mi atención.
- Por un lado, el cohete Delta II ha partido de cabo Cañaveral en Florida rumbo al espacio exterior, llevando a Kepler, la sonda encargada de buscar otros planetas como la Tierra.
- Otro titular dice que lamentablemente, científicos españoles confirman que se está fundiendo el hielo de hace millones de años en la Antártida, mucho más rápido de lo que hasta ahora se pensaba.
- Y un tercero en el que se lee, que la solución al cambio climático está en los bosques tropicales. Y esto, aunque parezca un rollo, es interesante.
Se sabía que los árboles necesitan CO2 para crecer, incorporando el carbono (C) en sus tejidos (la madera) y devolviendo oxígeno (O) a la atmósfera. Esto lo saben hasta los niños de primaria.

En las últimas décadas, los bosques tropicales están creciendo a un ritmo más rápido aumentando la cantidad de dióxido de carbono que sacan de la atmósfera, lo que ha sorprendido a los investigadores, es que en los bosques maduros también se fija el carbono.
Durante mucho tiempo se ha creído que en estos bosques, se daba un equilibrio de “intercambio de materiales”. Los árboles jóvenes crecen más que los ancianos y en los bosques muy antiguos, era tanto el carbono que se fijaba por el crecimiento, como el que se liberaba al morir ejemplares. Esto que es válido en los bosques templados, en los trópicos se demuestra que no es así. Allí, los bosques viejos capturan carbono con toda rapidez y ahora se ha probado lo mismo en las selvas de África.
He puesto la imagen de la tala de un árbol en un bosque congoleño a conciencia. Choca con lo que dice el descubrimiento, pero los humanos son así. Cuanto más generosa es la tierra, más la castiga.
En fin humanos, ya se sabe donde está la solución al cambio climático y así poder frenar el deshielo de los casquetes polares. Aún así, no puedo dejar de preguntarme ¿por qué en vez de mandar a Kepler a sondear el espacio buscando planetas como este, no se invierte ese dineral en sanear el que tenemos? pero... qué sabe una ardilla.
Aquí están las tres cosas, por si alguien tiene interés.