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jueves, 19 de noviembre de 2009

Entre batas blancas y jeringuillas III - Situaciones inesperadas

16.11.2009

Ante un nuevo ingreso hospitalario elijo mirar las cosas por el lado positivo. Me digo que voy a un hotel a descansar y no dejo un solo detalle al azar.  Acomodo en una pequeña mochila el mp4, los auriculares, el móvil y su cargador de batería, el libro que estoy leyendo (en este caso Paula de Isabel Allende),  papel para escribir, mi colección de bolígrafos de colores…  Y en la maleta, la bolsa con los útiles de aseo, la ropa interior, unas zapatillas, la bata; porque no es plan de salir de la habitación de cualquier manera y como no, los mejores pijamas.  La edad o la poca salud no están reñidas con la coquetería. En un hospital universitario, nunca se sabe qué nuevo interno puede visitarte. 

Llegué al hospital de Larrey sobre las tres y media de la tarde. Es un hospital pequeño, dependiente del gran monstruo de Rangueil y está situado en la ladera de un monte, en las afueras de Toulouse. 

Hechos los trámites de ingreso me dirigí a la planta de Endocrinología en el cuarto piso. Una de las enfermeras me reconoció, algo que me sirvió de poco dado que la habitación que me asignó carecía de ducha.  

–De todos modos has tenido suerte-, dijo Colette, la auxiliar que me acompañó.  -Las vistas desde este lado son las mejores-  Era cierto,  unos árboles se desvestían impúdicos ante mis ojos, tejiendo con la caída de sus hojas una bonita alfombra naranja y oro en el suelo del jardín.  Otros, vestidos de rojo se erigían como firmes guardianes al pie de la loma y pequeñas casitas de paredes rosadas contemplaban tímidas el fulgor del otoño, que a esas horas de la tarde impregnaba de luz ambarina todo el paisaje.

Me quedé pensando en lo positivo de ir al pasillo a ducharme y tras varias componendas, decidí que no sería tan malo. En el hospital hay poco en qué ocuparse y el paseo hasta el cuarto de baño restaría minutos al aburrimiento; aunque el precio a pagar fuese mostrar a los demás mis greñas matutinas y los pliegues de la sábana marcados en mi cara. 

Deshice el equipaje, distribuí mis pertenencias en las baldas del armario, me puse el pijama y me dispuse a esperar la cena leyendo un rato. 

Enfrascada en la lectura de la desgarradora historia de Paula, escuché en el cuarto contiguo el golpeteo típico del agua al estrellarse contra el suelo.  Los asuntos ajenos por lo general no suscitan mi interés; sin embargo entre esas cuatro paredes y sin compañía, las horas se hacen tan largas que los pensamientos vagan libres.

Bien, si las habitaciones de este lado del pasillo no tienen ducha, ¿por qué mi vecino se está duchando? me pregunté. Dispuesta a desvelar el misterio, cerré el libro, lo coloqué en la mesilla y sin ningún pudor me acerqué a pegar mi oreja a la pared. –Parece mucho ruido para una ducha- me dije.   La duda quedó despejada cuando desde el techo, por la junta del aparato de aire acondicionado,  comenzó a caer agua sobre mi cabeza. 

Fui rápida, subí a la cama de un salto antes de que una catarata desembocara sobre mí. Llamé a las enfermeras con el timbre que cuelga del cabecero.  Estas, al ver la cascada no necesitaron explicaciones y avisaron de inmediato al equipo de mantenimiento.  Entretanto mi habitación se iba convirtiendo poco a poco en una piscina accidental.  

A los pocos minutos se presentó un par de fornidos y guapos muchachos, armados con un aspirador gigante. Cerraron el paso del agua y sin perder un instante comenzaron a retirar la del suelo. Una enfermera, varias auxiliares muertas de risa y visitas de otras habitaciones contemplaban la escena desde el pasillo y yo, con cara de alucinada, el pelo mojado y mi pijama nuevo de ositos rosas;  permanecía sentada en la cama igual que un muñeco en medio de una tarta.

Fue una situación extraña; pero divertida al fin y al cabo . Al día siguiente me cambiaron de cuarto. En esta ocasión con peores vistas, sin embargo podía controlar el momento de tomar “mi ducha”. 

* * * *

Sé que me repito; pero quiero agradecer de corazón vuestros mensajes. Unos de preocupación, otros de ánimo y todos con mucho cariño.  Incluso he recibido una llamada del Cardenal Farenas y Sandra S, desde el otro lado del Atlántico. No tengo el correo de todos para corresponder a cada uno como merece, por eso desde aquí,  GRACIAS.

Aún no sé todos los resultados. Los que me han dado son buenos y nada hace pensar que los que faltan no lo sean.

Abrazos a todos/as. Sois unos cielos de caramelo.

27 comentarios:

Felisa Moreno dijo...

Hola Ardilla, me alegra leer que los resultados van bien, espero que los que faltan confirmen que ya estás bien.

Por otra parte, me ha encantado como has descrito el hospital, los árboles en otoño, el accidente del aire acondicionado. Nos has hecho partícipes de tus aventuras hospitalarias.

un fuerte abrazo

Quien Sabe... dijo...

Hola Ardilla,
¡Que bien que te encuentras de vuelta y con la mitad de las materias aprobadas! Espero de corazón que todos tus resultados salgan perfectos y que no tengas que ir de nuevo al hospital.

Que gracioso lo del aire, al menos tuviste algo interesante mientras estiviste por aquellos lares.

Un besote y a estar buenica pronto.

alfredo dijo...

Hola Ardilla, me sumo y me multiplico a los buenos deseos y a la alegría por esos resultados.

En fín, te deseo lo mejor, besos.

Alfredo

Gloria dijo...

Jolines, no puedo dejarte sola ¡¡¡
Vi, en actualizaciones, tu entrada . Me dije " Ardilla , ya anda con sus cuentos de sábado ( tardio, eso si) y me vine a leerte . Si que me parecia muy "real " el relato y hasta me he dicho "Caramba, ese libro no es el más adecuado para ingresar "malita" .... jajjaaja y ahora veo, por los comen y tu agradecimiento a los que se han interesado, que , si, es cierto que nos cuentas un hecho.
Bueno, me quedo con la tranquilidad de que no es grave lo que te sucede pero... ¿ me lo aclararas ?
Un besito fuerte y de los buenos.

Mari Carmen dijo...

Pues seguro que son estupendos esos resultados. Me alegro mucho por ti, Ardilla. Desde luego, vas acumulando anécdotas como para escribir un libro :)

Un beso

Aire de Alhena dijo...

Hola Ardilla
¿Estás segura que no es un Hospital-Spa ?

Me alegro mucho que todo vaya bien y deseo que siga así.

Un abrazo.

Marucha dijo...

Que bueno que eres todo ojos y oídos a lo que pasa en tu encierro-obligarorio-hospitalario.

Estar hospitalizada,es como dejar de ser uno mismo,es como soltar los hilos de nuestra existencia.

Imponen horarios,comidas,visitas.

En fín ardillita roja como las manzanas, que todo valga la pena,y que tu salgas con mucha salud.

Recibe un abrazo de tu amiga Marucha,que vive en un país de mar,sol,piramides,creencias,
leyendas y mucho amor.

Susana dijo...

Pero Ardilla... todo eso que cuentas sobre la catarata en tu habitación ¿es verídico? Jajaja. ¡Menuda aventura!Al menos hubo una nota de humor en esa estancia hospitalaria.

Me alegra que los resultados estén siendo buenos.

Cuídate mucho.

Besos

Luis G. dijo...

Hola, Ardilla, que relato más fascinante, incluso con matices poéticos en esa aventurilla. Pero es real, y es el camino para que sigas correteando por esos arbolitos tan feliz y contenta.

Igualmente te digo, Ardi, que todo vaya bien y sigamos disfrutando de tus relatos.

Besicos.

Loli Polo dijo...

Hola Ardilla, me alegro de que todo vaya bien. Un abrazo :)

Sandra S dijo...

Ardilla!!! Al final
nada te viene bien!! Te quejabas porque no tenías ducha y una vez que la tenes la haces sacar!!! Espectacular esa vista desde la ventana, solo faltaba la cascada y.... bue...

Ardi, nos encantó poder escucharte, ahora tus letras ya tendrán sonido propio. En cuanto a lo otro ya te dije, todo saldrá bien.

Un abrazote inmenso y feliz!!!

MiLaGroS dijo...

Ardillita. Muchas gracias porque me acabas de hacer la lista para el hospital . yo también lo visitaré pronto y por un casual la también endrocrinologia. Ya te hiré consultando dudas. ja, kja, ja. Espero que no solamente esten guapos los internos franceses y que lgún morenazo esté de buen ver. yo también me llevaré por si acaso pijamas de ositos, ja, j, ja, Muchos besos. Hay que tomarlo con humor ¿ verdad?. Todo mi cariño

PaulyS dijo...

Jaaja cual Ardillita curiosa, te imagino pegando la oreja a la pared y tu ducha inesperada. Luego sentadita con cara de Juro que yo no fuí! soy tan, pero tan, pero tan despistada que le dejé un mensaje a Mercedes el martes pregúntandole como le había ido en su paseo por el hotel y recién hoy caigo que eras vos. A esperar esas buenas noticias! Besotes!!

Fabia dijo...

Primero felicitarte por los resultados, los que quedan pendientes seguro que seran buenos, lo deseo de corazón, y segundo felicitarte por tu sentido del humor y por contarnos tan bien un incidente que tal vez yo no me habria tomado con tanta calma, mas que nada ¡por mojar tu pijama rosa de ositos!.
Besinos apretaos.

Mercedes dijo...

Hola, Ardi:
Estos días no ando muy comunicativa, aunque sí que me paseo por los blog; no dejo comentarios porque tengo que estudiar y esto engancha, je, je. Pero, claro, al leer tu aventura en el hospital, no he podido resistirme. De verdad queeres increíble. Seguro que has vuelto para descansar y poder escribir estas crónicas (me ha parecido un escrito magnífico; fluido y tirando del lector hasta el desenlace). Muy bueno, Ardi. No te pierdas nada mientras estés ahí. Luego escribes las crónicas de una ardilla en el hospital (suena bien).
Ah, y no te preocupes, en el resto de noticias que esperas no hay nada fuera de lo normal.
Un abrazo enorme.

Mar Solana dijo...

Ardi, cariño:

ya sabes que estoy "de baja" del mundo bloggero... pero he venido a leerte y no me puedo ir sin dejarte todo mi cariño y mi admiración...¡ya me gustaría a mí poder narrar y describir tan admirablemente bien mi estancia en un hospital!

Espero que la tuya sea breve, querida, según nos cuentas, salvo el "abordaje" del aire acondicionado ;=), la cosa pinta muy bien y ya pronto volverás a casita...

¡¡MUCHO ÁNIMO, CIELO ENORME DE LA BLOGGOSFERA, TE ESPERO EN MI BLOG CON UNAS NUECES ;=))PARA CUANDO AMBAS NOS RECUPEREMOS!!

Maat dijo...

Jajajaja, Ardilla.

El imaginarte sentada en medio de tu cama, con el pijama de ositos rosas y los dos fornidos y guapos muchachos achicando agua a modo de gondoleros, me ha ocasionado una sensación indescriptible...Vamos, que parezco estar un poco para allá riéndome sola delante del PC.

¡Muy bueno, Ardilla!

En cuanto a los resultados que faltan, verás como son igual de buenos que los que ya te han llegado.

No se te olvide que cuando todo esto empezó, nos emplazamos para ir a visitar a La Pilarica. Motivos no nos faltan...

Un besote.

Maat

Neogeminis dijo...

Querida Ardilla, me alegro que los primeros resultados sean buenos y sé que los que faltan darán aún mejor, ya lo verás!!!!
Qué bueno es contar con la presencia de gente amiga que te eche una mano en señal de apoyo y compañía!!...es la mejor cosecha que uno puede acreditar!!!


un beso enorme...(ha sido un placer leer esta entrada, muestra del buen humor que veo, por suerte, sigue estando presente en tus días)

José Ignacio dijo...

Me encanta comprobar que tu ánimo no decae. Como expresas todo marcha bien y no has recibido una ducha de agua fría.
Siento que te hayan cambiado de habitación pues la primera parecía hermosa para distraer tu estancia.
Ya falta menos.
Un abrazo

Mª JOSE. dijo...

Mi linda ARDI..hay que tener cuidado con lo que se desea..puede materializarse¡¡¡y desde luego que lo hizo!!jajaja.Espero que tu estancia sea corta y salga perfecto.
Desde mi mundo te envío el más fuerte de los abrazos.
No cambies.MJ

Celia dijo...

Ardi. La vida nos "regala" un poco de todo. Son etapas. Seguro que tienes fuerza suficiente como para estar esperanzada, y ver que la felicidad está en el recodo del camino.
Un abrazo bien grande.

Natàlia Senmartí Tarragó dijo...

Ardillita ¿no querías ducharte? pues lo conseguiste, jajaja. Oyes tengo un pijama de ositos, parecido al tuyo, seguro.
Tómatelo con calma Ardi, serán pocos días en el hotel con ducha en el techo. A veces una encuentra emociones imprevista en cualquier lugar y si tiene tu imaginación, le saca punta al percance. Un abrazo muuy dulce y dos bsitos suaves como ositos.

maria jose moreno dijo...

Descansa y aprovecha para experimentar situaciones nuevas como esta tan magnifica que nos has relatado.
No sabia que andabas pachucha, pero deso con toda mi alma que todo vaya bien y te recuperes pronto. Seguro que sí.
Besos

21 GRAMOS DE ALMA dijo...

HOLA ardilla , seguro que todo saldra bien , tu sigue asi de positiva que ya sabes lo que dicen de las enfermedades , media curacion depende de lo positivo que sea el paciente , besos y abrazos con cariño desde mi pequeña alma .

Jorge Antonio Lastra dijo...

Saludos y buenos resultados; al menos puedes seguir escribiendo despues del diluvio.
¡Las cosas que nos pasan por estar "aquí"!

Cariños
JOrge A Lastra

mar dijo...

Hola Ardilla.
menuda aventura que tuviste el primer día, seguro que todavía te queda alguna más que pasar en estos días, a ver si esta vez para también aparecen en ella unos chicos musculosos, unos residentes guapos o unos médicos tipo Richard Gere.
Me alegro mucho de que todo vaya saliendo bien y espero que siga así
Un beso de Mar

victoria dijo...

Siempre meha gustado como escribes ,me ha llamadola atención lodel hospital por elmotivo que ahora estoy con ell@sy espero que salga bién la cosa,lo bueno que tengo ami hija enfermera y siempre me anima en todo,espero mi niña que todo salga bién y me ha encantado como describes tus aventuras en el hospital..besitos Victoria

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